EL FILETE, LA INSPECCIÓN, EL CLENBUTEROL, LOS PICOGRAMOS Y ALBERTO CONTADOR

Por si alguien no se ha enterado a estas alturas, Alberto Contador, triple vencedor de la prueba ciclista más prestigiosa del mundo, el Tour de Francia, está bajo sospecha de haberse dopado en la última edición de esta carrera, que por cierto ganó, aunque no sin dificultad. Pero su caso no es uno más en el rosario de deportistas que van dando positivo a diferentes sustancias. Presenta una serie de peculiaridades que lo hacen curioso, diferente, con implicaciones a distintos niveles, incluyendo la alimentaria (y por eso lo traigo aquí a colación). Como todo es una maraña de informaciones confusas, voy a tratar de aportar mi granito de arena a clarificarlo, o más que nada a ordenarlo (y de paso opino, que el balón es mío y juega de portero el que yo diga).

1.- Alberto Contador, gran ciclista, con un estilo atractivo y espectacular, salta a la palestra con un positivo por clenbuterol en la última edición del tour de Francia. Este hecho, tan normal en el deporte actual, llama ya algo la atención, dado que el clenbuterol es un agente dopante que se empleaba ya hace unos años, pero cuyo uso ha sido (parecía haber sido) superado con la aparición de multitud de sustancias con menos efectos secundarios y más difícilmente detectables.

2.- Este positivo por clenbuterol se enmarca en una serie de positivos en otros deportes con este mismo agente dopante, detectados por el laboratorio de la Agencia Mundial Antidoping (AMA) en Colonia. Este laboratorio ha conseguido desarrollar una metodología con un nivel de detección para este compuesto mucho más bajo que la del método anterior, y a raíz de este hecho, han aparecido un buen número de casos, lo que hace pensar que esos niveles ya estaban ahí en casos anteriores, pero pasaban desapercibidos.

3.- El clenbuterol pertenece a la familia de lo que se denominan beta-adrenérgicos o beta-agonistas (no es una hormona anabolizante, como ha aparecido en muchos medios). Su uso como fármaco en humanos se centra fundamentalmente en su actividad broncodilatadora, siendo efectivo en casos de asma (aunque ya lleva años desplazado por otros beta-agonistas más modernos). Como sustancia dopante, presenta la ventaja para el deportista de disminuir la grasa corporal y aumentar la masa muscular, con el consiguiente aumento en el rendimiento deportivo. Al igual que en su uso farmacológico, otro tipo de sustancias han venido a sustituir al clenbuterol como sustancia dopante, bien por tener menores efectos secundarios, o bien por ser más efectivas a la hora de mejorar el rendimiento.

4.- Esos efectos citados en humanos son también válidos para el ganado. Así, los animales cebados con piensos en los que se incluye clenbuterol presentan mejores índices de conversión (necesitan comer menos para crecer lo mismo o más), acumulan menos grasa corporal y tienen un mayor desarrollo muscular. Es por ello que su uso en el cebo de ganado, sobre todo vacuno, estuvo bastante extendido durante algunos años (años 80 y 90, con niveles de hasta más del 5% de positivos). De hecho, en esos años aparecieron casos de intoxicación (taquicardias, dolores de cabeza, temblores, vómitos…) de humanos por consumo de hígado de animales tratados con clenbuterol (y otros beta agonistas). Por consumo de carne la afectación es posible, pero en cualquier caso mucho más leve y rara. La prohibición de su uso y el establecimiento del Plan Nacional de Investigación de Residuos dieron sus frutos, y la presencia de casos positivos se redujo enormemente.

5.- No obstante, de vez en cuando sigue habiendo casos positivos, ya que parte de la carne que se vende en nuestro país proviene de fuera (donde los sistemas de control no son tan estrictos), y porque algunos ganaderos de aquí saben muy bien cómo manejar las dosis, los periodos de retirada y el uso de sustancias enmascarantes, haciendo uso del mencionado compuesto sin riesgo de ser detectados. Es decir, que aunque se puede afirmar que en la actualidad es extraña la presencia de animales engordados con clenbuterol en el mercado, no pondría yo la mano en el fuego afirmando que no existe la más mínima posibilidad de que alguna pieza de carne que llegue a los hogares no contenga residuos de clenbuterol. Por ejemplo, en un estudio publicado en Portugal en el 2009 aún siguen apareciendo granjas en cuyos animales se detecta la presencia de clenbuterol (y Portugal está ahí al lado).  En el 2006 todavía salió algún positivo esporádico en España (última linea de este documento).

6.- Los niveles detectados en la orina de Contador fueron mínimos. Del orden de 50 picogramos por mililitro (0,000000000001 g). Esos niveles tan bajos, podrían deberse a que se hubiera administrado el clenbuterol un período de tiempo prolongado antes de ser detectado, pero esa opción queda descartada porque los días anteriores no había dado positivo. Por lo tanto, con los niveles encontrados, la dosis que los hubiera generado tendría efectos nulos desde el punto de vista dopante, por lo que sería absurdo su uso.

7.-Hay no obstante una hipótesis adicional: que el clenbuterol proviniese de la propia sangre de Contador pero de un tiempo atrás. Un procedimiento “habitual” en el doping es sacarse sangre en pretemporada o cuando aún no se está en plena competición, y transfundírsela uno mismo en las etapas decisivas (se denomina autotransfusión). La hipótesis en ese caso es que en pretemporada tuviera un tratamiento con clenbuterol para perder peso, que el compuesto quedase en la sangre que se sacó entonces, y que al autotransfundirse su sangre, quedase en el organismo, aunque a unos niveles irrisorios por efecto de la dilución con el resto de la sangre circulante, ya limpia (se suelen autotransfundir pequeñas dosis de 150 mililitros). Esto no preocuparía al entorno del ciclista, ya que a esos niveles no era posible detectarlos hasta hace unos meses.

8.- Los niveles detectados han sido achacados por el entorno de Contador al consumo de un filete traído directamente de una carnicería Donostiarra, que supuestamente podría contener el mencionado clenbuterol. Y aquí volvemos al alimento. La AMA argumenta que los niveles necesarios para dar positivo a los niveles que ha presentado Contador serían de unos 300 nanogramos por kilo de carne (esta cifra la tomo del diraio El Pais, pero tengo mis dudas que sea la argüida por la AMA). Según la AMA, esta cifra no se encontraría en la carne de una res a la que se le ha suprimido el tratamiento unos 20 días antes del sacrificio, que es el procedimiento habitual (si no se retira, es más fácil que te pillen), Vamos, que dudan mucho que una carne que llegue al consumo, tenga los niveles suficientes para causar el positivo de Contador. Sin embargo, y solo como ejemplo, en este estudio publicado por unos investigadores italianos (Toxicology Letters 114 (2000) 47–53), referente a un caso de intoxicación por consumo de carne con clenbuterol, se encontraron en los intoxicados niveles en orina de 28ng/ml (mucho más altos que los de Contador), cuando los niveles en la carne consumida eran de unos 1140-1480 ng/g (es decir, 1.4 ng/kg, mucho menos de lo que según la AMA sería necesario para dar positivo).

9.- Además, Tomás Martín-Jiménez, un investigador español de la universidad de Tenesse que se dedica a la farcodinámica (es decir, al comportamiento de los fármacos en el organismo una vez son administrados) ha afirmado que la hipótesis del filete es completamente posible a la luz de los niveles que se “suelen” utilizar en el engorde ilegal del ganado y de los niveles encontrados en la orina del ciclista. Pero lo cierto es que no queda muy claro en la poca información que he encontrado del mencionado investigador, si ha tenido en cuenta que a los animales se les retira el tratamiento unas 2 o 3 semanas antes del sacrificio Según parece, el mencionado investigador piensa publicar una artículo al respecto, pero a día de hoy, de datos científicos todavía no tenemos nada. En este artículo del diario As (no está en índices de impacto, pero al menos se han preocupado de buscar la información completa, no como yo), el mencionado investigador aporta datos concretos. No lo describo entero, que ya está el artículo enlazado, pero viene a decir, con datos de artículos ya publicados, que las dosis del estudio italiano que citaba anteriormente son más elevadas de lo normal. Que más bien los niveles normales en un filete de animal cebado con clenbuterol estarían en torno a 10-15 ng por gramo de carne. Con esos niveles, la cantidad de clenbuterol en orina al día siguiente se encontraría en una horquilla de entre 40 y casi 900 picogramos por mililitro. Es decir, que según los datos bibliográficos, los niveles posibles de clenbuterol en carne sí podrían explicar la presencia de clenbuterol en la orina de Contador.

9.- Las autoridades sanitarias han inspeccionado ahora el matadero, la carnicería, los ganaderos que suelen suministrar a ese matadero… y no encuentran nada. ¡Hombre! Si yo soy el presunto ganadero que usa clenbuterol en esa zona, nada más oír que Contador ha achacado su positivo al consumo de carne de por allí, me deshago de todo el clenbuterol que tenga y no lo uso en los próximos tres años. Por otra parte, el argumento de que existe un control veterinario que evita el uso de estas sustancias… bueno, eso es como si se utiliza el argumento de que existen radares que controlan la velocidad, para defender que nadie supera el límite en las autovías.

10.- No tengo una opinión formada. Estoy seguro de que, a pesar de los esfuerzos, llega puntualmente alguna carne con clenbuterol al mercado. Con las técnicas actuales, esa mínima cantidad provocaría un positivo del deportista. Por otra parte, está claro que el problema del doping está muy extendido en los deportes de resistencia extrema, como el ciclismo, el esquí de fondo o el atletismo. Si se tratase de justicia ordinaria, habría que probar que el clenbuterol se ha utilizado como método dopante, y con los niveles que se han encontrado, no tendría mucho sentido (aunque puede ser un rastro de autotransfusión). Sin embargo la justicia para la AMA es diferente. La mera presencia del agente dopante es culpabilidad, da igual la dosis, da igual el origen. Eso es un tanto absurdo, ya que niveles tan, tan bajos podrían indicar una contaminación involuntaria, sin efectos sobre el rendimiento. Así las cosas, Contador tiene un buen número de papeletas para que le quiten el Tour que ganó y para que le caiga una sanción. Y nos quedaremos sin saber si Contador decía la verdad, y si algún ganadero suspira aliviado mientras esconde sacos sospechosos, o si por el contrario mentía, y todos nuestros terneritos pastan felices por el campo entre las flores.

El cuadro es “Patio de casa (Monesterio)” de Eduardo Naranjo.

7 thoughts on “EL FILETE, LA INSPECCIÓN, EL CLENBUTEROL, LOS PICOGRAMOS Y ALBERTO CONTADOR

  1. Andaba yo dándole vueltas tambien a este tema, y no sabía si hincarle el diente, que mucho tiempo no tengo, pero a la vista de lo leído, sólo queda unha cosa por añadir: Enhorabuena, y no lo escribo con mayúsculas porque daría la impresión de estar gritando.
    Sin embargo, y sólo por incordiar, a pesar de estar al 100% de acuerdo en lo dicho, un par o tres de pinceladas:
    1.- Algunos de los casos que mencionas: el caso portugués, país en el que (lo digo por experiencia) el nivel de control para la carne de abasto es sensiblemente inferior al español. Lo mismo cabe decir de estudios que provengan de USA (como el de Tenessee), que pasa tres cuartos de lo mismo.
    2.- En mi opinión, la posibilidad de engorde con clenbuterol en el caso concreto que nos ocupa -según dicen, un solomillo traído exprofeso del país Vasco, y por tanto se supone que de algún establecimiento especial, que para pillar una cosa cualquiera hubieran ido al carrefour de la esquina en la misma Francia- es, en la actual situación de la carne de vacuno aquí, algo impensable.
    3.- Si yo fuese el carnicero, el ganadero o el matadero del filete en cuestión no hubiese tardado ni 5 minutos en meterle una querella a Contador. El comportamiento de su equipo jurídico, echándole frívolamente la culpa al filete sin la menor prueba, ha hecho mucho daño al sector.
    4.- Lo flipante de todo esto es, como dices, el peculiar sistema de investigación/sanción que se sigue en estos casos, en los que se invierte la carga de la prueba. Yo supongo que este buen señor no tiene la culpa de nada, pero tampoco la tiene el ganadero o el carnicero, y les han echado encima una tonelada de estiércol.
    Un saludo.

  2. Muchas gracias por el comentario y por las enhorabuenas.

    Sí, es cierto que el control no es el mismo en todos los países, incluso en los de nuestro entorno. No conozco cómo de estrictos son en Portugal, pero tampoco tires las campanas al vuelo con cómo se hacen en España. Ni muchísimo menos se analiza toda la carne que llega al consumo. Eso colapsaría los laboratorios autorizados. Se hace un muestreo al azar y por sorpresa, y ya se sabe que el azar es muy azaroso y las sorpresas muy sorpresivas. Desconozco como funciona ahora mismo el control, pero hace unos años (no tantos), se avisaba al matadero de que iban a ir a tomar muestras con unos días (semana o así) de antelación. Y, hombre, el matadero se tiene que llevar bien con los entradores de carne, que a su vez se llevan bien con los de los cebaderos…. Vamos, que no sé si todos, pero muchos sabían dónde estaba el radar colocado en la autopista.

    En cuanto al establecimiento especial, carnicería y no gran superficie, no te creas que te da muchas más garantías. Puede que haya carniceros que se ocupen y preocupen por saber de sus carnes, pero otros muchos no hacen más que comprobar que son de buena calidad sensorial, y se fían de la inspección sanitaria (que debería ser más que suficiente). Incluso los que se preocupan, tienen muy difícil saber la verdad si existe uso de sustancias ilegales, porque eso tampoco se va pregonando.

    ¿Quién se tendría que querellar? El carnicero no aparece como culpable, sino como víctima del mismo engaño que el consumidor (Contador). Y el ganadero concreto no ha sido acusado, sino que se ha disparado con postas. Más bien sería la administración la que debería quejarse, pero siempre cabe la posibilidad de que si se querella, se haga un estudio pormenorizado de toda la carne que sale a consumo, y a lo mejor no quieren follones, sino que se olvide el asunto lo antes posible. Lo que es cierto es que para defender a una persona, se ha puesto en duda toda la fiabilidad del sistema sanitario de control de la producción cárnica. Y es que no hay nada como poner el ventilador para que la mierda salpique a todos, y salir indemne en el batiburrillo que se forma. Pero ante esto, tal vez debería salir la administración, y dar los niveles de antibióticos y sustancias para el engorde del ganado de 300 muestras de carne tomadas aleatoriamente por una entidad independiente (los de la OCU, por ejemplo) en los mercados de toda la zona.

    Saludos

  3. Gracias por el comentario Soledad.

    Me alegro de que te guste la entrada; pero no te dejes convencer. ¡Duda! Siempre hay que dudar, de todos y de todo.

    Saludos

  4. Si, muy buen articulo, pero… ¿por qué no mencionas que hubo otros compañeros de Contador que comieron en el mismo sitio y no dieron ¡¡un resultado positivo!!!? ¿Que pasa? me vas a decir que a Contador le tocó el filete contaminado. ¡¡venga ya!! no me jodas. Ese se ha dopado y conocía todos los trucos, junto con sus medicos especialistas para evitar se pillado, pero le han pillado.

  5. Gracias por el comentario Maria.

    Es posible que estuvieran todos dopados. Es algo que no será posible averiguar a ciencia cierta nunca (bien a las claras queda si lees la sentencia). Lo que comentábamos en el artículo es que existe de hecho la posibilidad de dar positivo sin haberse dopado.

    En cuanto a la cuestión de por qué los demás no dieron positivo, existen (han dado) diversas explicaciones: esa carne solamente la tomaron algunos de los miembros del equipo, y no todos pasaban controles diarios (solamente Contador, por su clasificación).

    Una vez sabido todo esto, si estás convencida de que estaba dopado, no habrá argumento humano que te haga cambiar de opinión, igual que a los habitantes de Pinto no les convencerían ni los del CSI de la culpabilidad de su retoño.

    Saludos

  6. Muchas gracias por el post, muy bueno e interesante, me ha aclarado mucho al respecto.

    Contador no ganará el Tour 2014, ayer abandonó tras una caída que le ha roto la tibia de una pierna.
    Personalmente creo que va siendo hora de que un buen ciclista español ocupe su lugar de una manera más digna y limpia, quizá Induráin junior coja el testigo y consiga mucho más, actualmente creo que está arrasando en juveniles.

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