15 DÍAS DE VACACIONES. I.- LA DESAPARICIÓN

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15 días de descanso ha tenido lamargarita. No es cierto. Durante estos días de asueto iba recopilando temas para tratar. Se puede decir que estoy enganchado, a esto y a mi trabajo, así que creo que la decisión obligada de no llevarme ordenador de vacaciones me ha venido bien.
Para mí, la noticia más atractiva y atrayente de estos días, en relación a los temas que se tratan en la marga, ha sido la desaparición del gastrónomo suizo Pascal Henry tras cenar en El Bulli. Tiene todos los ingredientes para servir de base a novelas de diferentes tipos. El primer argumento que se me viene a la cabeza, seguramente influido por mis vacaciones en el Algarve portugués, pero sobre todo por uno de los relatos del libro de Vila-Matas, “Exploradores del abismo” (uno de los de este verano), es ese en el que Pascal Henry, tras quedar anonadado y desorientado por el impactante menú de Adriá, decide cortar de raíz con su vida y se retira de incógnito a la Isla de Pico, en el archipiélago de las Azores, donde se dedica a dar largos paseos y a degustar las simples y sabrosas comidas de los pescadores, reflexionando sobre el sentido de la gastronomía moderna, con el contraste entre su última cena en El Bulli (“La Última Cena”) y los pescados atlánticos.

Más divertido es ese otro argumento en el que Pascal Henry aparece dos meses después en una playa gris de la Bretaña, con una amnesia parcial, que solamente le permite recordar los restaurantes que ha visitado y los platos que ha degustado a lo largo de su carrera como crítico gastronómico, pero ningún otro detalle de su vida. Se aventura que la pérdida de memoria se debe a una sobredosis de metilcelulosa, hecho este que precipita un cataclismo sin parangón en el mundo de la gastronomía. Grandes gurús de la gastronomía francesa y afrancesada lanzan diatribas en contra de los nuevos ingredientes, y las autoridades sanitarias se plantean prohibir el uso de estos aditivos, hasta que en análisis médicos posteriores, se descubre que la causa real de la pérdida de memoria es el consumo reiterado y abundante de mantequilla en los restaurantes franceses en los que ha venido comiendo los últimos dos años.
Y más interesante este otro, en el que Pascal Henry aparece como un espía industrial al servicio de Paul Bocusse, que se ha introducido subrepticiamente en las cocinas del afamado restaurante español para copiar las innovaciones allí desarrolladas. El espionaje está orquestado por la CIA, que trabaja para la NASA, ya que Bocusse trabaja incansablemente para desarrollar los menús de la próxima expedición tripulada a Marte, mientras que Adriá tiene ya más que optimizado lo que van a comer los astronautas de la expedición conjunta de la Agencia Espacial Europea con la Agencia China para ese mismo trayecto.

Lástima que al final el andoba ha aparecido y ha fastidiado el suspense.

El cuadro (para empezar el curso) es “Couple touareg avec 5 litres dessence” de Barceló.

2 thoughts on “15 DÍAS DE VACACIONES. I.- LA DESAPARICIÓN

  1. Bienaventurados aquellos que disfrutan de sus
    vacaciones…
    Yo añadiría una cuarta conjetura: Le sentó mal el “huevo dorado” y su ausencia ha sido forzada hasta que se le ha regularizado el tránsito intestinal.
    Este fin de semana he leído “Out” de Natsuo Kirino, está curioso, aunque a veces me parecía leer un guión cinematográfico. La parte costumbrista, excelente.
    Salut!

  2. Hombre, Mascar, quéjate a tu sindicato o a Leire Pajín, que a estas alturas del siglo XXI no puede haber nadie sin sus vacaciones, aunque se empeñe en seguir trabajando.
    Y la teoría del huevo dorado la veo cerca de la de la metilcelulosa, aunque con más brillo, sin duda.
    Yo acabé con Vila-Matas, también con Murakami (Sauce ciego…), y ahora estoy con la última entrega de Tu Rostro Mañana, de Marías. MUY BUENO, sin grietas.
    Saludos

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